Faro de Santidad: Los Venerables que Iluminan el Sendero de Venezuela en este 2026
Radio Kerigma
Maturín – Tras el júbilo histórico que marcó la canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles en octubre pasado, la Iglesia venezolana vive una "primavera espiritual". Mientras las campanas aún resuenan por nuestros primeros santos, la mirada pastoral se posa ahora con renovada esperanza en los Venerables: hombres y mujeres que, aunque aún aguardan el milagro que los eleve a los altares como beatos, ya han sido reconocidos por la Santa Sede por haber vivido las virtudes cristianas en grado heroico.
En este febrero de 2026, es una bonita oportunidad para contemplar estas figuras no como estatuas de mármol, sino como hermanos que caminaron nuestras calles y que hoy interceden por la paz y el consuelo de cada hogar.
¿Qué significa ser "Venerable"?
En el camino a la santidad, el título de Venerable es el reconocimiento oficial de que una persona vivió su fe de manera extraordinaria. Es el paso previo a la beatificación. Para el pueblo fiel, un Venerable es un modelo de vida; alguien que, en medio de las dificultades propias de nuestra tierra, supo encontrar a Dios en el prójimo.
Los Rostros de nuestra Esperanza
1. Madre Emilia de San José: La Caridad que no Descansa
Nacida como Emilia Chapellín Istúriz, fue la primera venezolana en ser declarada Venerable (1893). Fundadora de las Hermanitas de los Pobres de Maiquetía, su vida fue un himno al cuidado de los enfermos. En un contexto de crisis sanitaria, su legado cobra hoy más vigencia que nunca, recordándonos que el servicio al que sufre es el termómetro de nuestra fe.
2. Madre Marcelina de San José: Corazón sin Fronteras
Marcelina Aveledo, declarada Venerable en 2012, fundó la Congregación de las Hermanitas de los Pobres de San Pedro Claver. Su labor, que se extendió hasta Colombia, es un símbolo de la hermandad entre naciones. En tiempos de migración y reencuentro, Madre Marcelina nos enseña que la caridad no conoce aduanas y que el servicio al anciano y al desvalido es donde late el corazón de Cristo.
3. Monseñor Arturo Celestino Álvarez: El Pastor de la Reconciliación
El "Obispo de la Paz", como muchos lo llamaban, fue declarado Venerable en 2017. Fue obispo de Maracaibo y de Calabozo. Su figura es recordada por su profunda humildad y su capacidad para unir a un pueblo dividido. En este 2026, su testimonio nos invita a la cultura del encuentro, recordándonos sus palabras: "Solo en la justicia y la caridad encontrará el pueblo su verdadero descanso".
Una Invitación Pastoral
La Conferencia Episcopal Venezolana ha recordado que la santidad no es un privilegio de pocos, sino una llamada para todos. En este tiempo de gracia, bajo el pontificado de León XIV, Venezuela se consolida como una tierra fértil para el Evangelio.
"La santidad venezolana tiene olor a hospital, a escuela y a pueblo. No es una fe de vitrina, sino una fe de sandalias gastadas", expresó recientemente un portavoz eclesial.
La invitación para este 2026 es clara: pedir con fe. Los procesos de beatificación de nuestros Venerables avanzan, pero necesitan el impulso de nuestra oración y el testimonio de los milagros que Dios quiera obrar por su intercesión.
