“Vamos a llevarla en paz”: El Movimiento Huellas tomó las calles de Maturín para promover la reconciliación y la no violencia

Con una alegre caminata desde la plaza Guanaguanay hasta la parroquia San Ignacio de Loyola, decenas de jóvenes, voluntarios e instituciones educativas se unieron en una jornada interactiva de formación y fe para construir una cultura de paz
Espiritualidad Ignaciana30 de mayo de 2026Radio KerigmaRadio Kerigma
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Juventud, convivencia ciudadana y espiritualidad ignaciana

Maturín – Con el firme propósito de ser constructores activos de reconciliación en sus comunidades, la juventud monaguense desbordó la avenida El Ejército durante la jornada cívica y religiosa denominada “Vamos a llevarla en paz”.

La iniciativa, impulsada por el Movimiento Juvenil Huellas, reunió a diversas agrupaciones, voluntarios e instituciones en un recorrido que combinó la alegría característica de los jóvenes con un profundo llamado a la pacificación y la resolución pacífica de conflictos.

La actividad inició con una entusiasta concentración en la emblemática plaza Guanaguanay de Maturín. Desde allí, los asistentes emprendieron una caminata llena de cantos y consignas positivas que tiñó de esperanza las calles de Maturín, hasta llegar a las instalaciones de la parroquia San Ignacio de Loyola, punto central del encuentro.

El desarrollo de esta iniciativa estuvo bajo el acompañamiento directo de Sonnyra Moreno, coordinadora del Movimiento Juvenil Huellas, quien junto a un comprometido equipo de voluntarios se aseguró de que la jornada trascendiera la marcha tradicional para convertirse en un verdadero laboratorio de convivencia.

Al llegar al templo parroquial, los jóvenes participaron en una agenda integral que ofreció diversas herramientas de crecimiento:

  • Estaciones formativas: Espacios de reflexión diseñados para educar sobre el diálogo, la tolerancia y el respeto mutuo.

  • Dinámicas grupales y escenificaciones: Actividades lúdicas y teatrales que permitieron a los participantes visibilizar sus realidades cotidianas y ensayar respuestas alejadas de la violencia.

  • Bailoterapia: Una inyección de energía y sano esparcimiento para celebrar la vida, promoviendo la integración a través del deporte y la música.

Alianzas de paz y respaldo eclesial

El evento de este año destacó por su amplio poder de convocatoria y la integración de nuevos actores sociales. Además de las agrupaciones juveniles que habitualmente hacen vida en la zona, la experiencia contó con la participación especial de la comunidad de la Escuela Virgen del Valle, institución que se sumó por primera vez a esta iniciativa, multiplicando el impacto del mensaje en las aulas y las familias.

La jornada no solo fue un ejercicio cívico, sino también una profunda experiencia espiritual sostenida por la Red Apostólica Ignaciana de Oriente, la cual respaldó firmemente la actividad.

El momento culmen del encuentro estuvo guiado por el padre Miguel Centeno SJ, quien dirigió un mensaje inspirador a los presentes y les impartió la bendición final, animando a la juventud a seguir marcando "huellas" de esperanza, justicia y paz en la sociedad actual.

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