La Visitación de la Virgen María: El Evangelio del servicio "en salida" que renueva a la Iglesia

Cada 31 de mayo, el calendario litúrgico conmemora el abrazo entre María e Isabel. Esta festividad, con profundas raíces bíblicas e históricas, sigue siendo un llamado urgente a vivir la caridad cristiana con prontitud y alegría en el mundo actual.
Actualidad30 de mayo de 2026Radio KerigmaRadio Kerigma
Hoy terminamos el mes de mayo y la Iglesia nos propone la fiesta de la Visitación de la santísima Virgen
Hoy terminamos el mes de mayo y la Iglesia nos propone la fiesta de la Visitación de la santísima Virgen

Redacción – Como un eco de caridad que resuena a través de los siglos, la Iglesia católica universal celebra cada 31 de mayo la fiesta de la Visitación de la Virgen María a su prima Isabel.

Este acontecimiento bíblico, que narra el viaje de una joven Madre de Dios para asistir a su pariente en la vejez, no es solo un hermoso recuerdo histórico, sino el modelo por excelencia de una Iglesia "en salida" que hoy busca llevar consuelo, esperanza y servicio a los más vulnerables.

El fundamento bíblico: El encuentro de dos esperanzas

El relato de la Visitación se encuentra plasmado en el Evangelio de San Lucas (Lucas 1, 39-56). Las Sagradas Escrituras narran que, inmediatamente después de la Anunciación, María "se levantó y partió sin demora" hacia la región montañosa de Judea.

El texto describe un encuentro lleno del Espíritu Santo: al escuchar Isabel el saludo de María, el niño que llevaba en su vientre (San Juan Bautista) saltó de alegría.

Es en este preciso instante donde Isabel pronuncia las palabras que hoy forman parte del Ave María: "¡Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre!", y donde la Virgen entona el himno del Magnificat, un canto de alabanza que exalta la grandeza de Dios por enaltecer a los humildes.

Una tradición centenaria

Históricamente, la celebración de esta fiesta fue instituida por el Papa Urbano VI en el año 1389. El contexto de su creación fue un momento de gran turbulencia: la Iglesia atravesaba el Cisma de Occidente, y el Sumo Pontífice buscaba pedir la intercesión de la Virgen María para restaurar la unidad y la paz entre los cristianos.

Originalmente se celebraba el 2 de julio (después del nacimiento de Juan el Bautista), pero con la reforma del calendario litúrgico tras el Concilio Vaticano II, la fiesta fue trasladada al 31 de mayo.

De esta manera, se sitúa de forma lógica entre la Anunciación (25 de marzo) y el nacimiento de San Juan Bautista (24 de junio), sirviendo además como un hermoso cierre para el mes dedicado a la Virgen.

La Visitación hoy: Un carisma vivo en las comunidades

En la actualidad, este misterio gozoso no se queda encerrado en los muros del templo. La Visitación se expresa de manera palpable cada vez que la comunidad cristiana se moviliza hacia el encuentro del otro. Hoy, el "partir sin demora" de María se traduce en:

  • La Pastoral Social y de la Salud: Cuando los voluntarios y sacerdotes visitan a los enfermos, a los adultos mayores que viven en soledad, o cuando se organizan consultorios médicos parroquiales.

  • El acompañamiento a las madres: En el apoyo solidario a las mujeres embarazadas, especialmente aquellas que se encuentran en situación de vulnerabilidad o pobreza.

  • La alegría comunitaria: En las pequeñas comunidades cristianas que, al igual que María e Isabel, se reúnen en las casas para compartir la Palabra, orar y celebrar que Dios sigue obrando en medio de su pueblo.

Claves de la Fiesta de la Visitación

AspectoDetalle
Fecha de Celebración31 de mayo (cierre del mes mariano).
Origen HistóricoInstituida en 1389 por el Papa Urbano VI.
Cita BíblicaEvangelio de Lucas (Lc 1, 39-56).
Mensaje CentralLa caridad activa, el servicio humilde y la alegría de llevar a Cristo a los demás.

La fiesta de la Visitación nos recuerda que la verdadera fe nunca es estática. A ejemplo de María, la Iglesia está llamada a salir de su comodidad, superar las montañas de la indiferencia y llevar el Evangelio no solo con palabras, sino con la presencia amorosa y el servicio concreto hacia quienes más lo necesitan.

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