Reflexión dominical: Entre el ruido digital y la voz del Pastor
Radio Kerigma
Redacción – El Evangelio de Juan (10, 1-10) resuena este cuarto domingo de Pascua con una urgencia renovada. En un mundo que nos empuja a convertirnos en máquinas de resultados, la figura del Buen Pastor emerge no como una reliquia del pasado, sino como un modelo de liderazgo disruptivo para el siglo XXI.
Instituida por el Papa Pablo VI en 1964 y celebrada en esta fecha desde 1971, la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones nos invita hoy a discernir entre las múltiples voces que reclaman nuestra atención y la voz auténtica que llama a cada persona por su nombre, respetando el ritmo de los más lentos.
La narrativa de este año propone un agudo contraste entre la "voz de la eficiencia" y la "voz de la presencia". En el entorno contemporáneo, la productividad se ha convertido en una voz seductora que sugiere que la fragilidad es un error del sistema y el descanso, una pérdida de tiempo.
Esta lógica que aplica la sociedad moderna nos invita a "saltar por encima" de la humanidad del otro para alcanzar metas académicas o profesionales, olvidando que el verdadero guía camina al paso del más vulnerable.
El "ladrón" de la autenticidad en la era digital
El texto evangélico advierte sobre el "ladrón" que entra para robar y matar. Hoy, ese ladrón se manifiesta en el ruido digital y la comparación constante. Es una voz que susurra que nunca somos suficientes, empujándonos a construir identidades basadas en aprobaciones externas o prestigio.
Frente a esta "copia" de vida que el mundo espera ver, surge la propuesta del Pastor: una vida en abundancia que no se mide por posesiones, sino por la calidad de los vínculos y la capacidad de ser "puertas abiertas" de acogida.
El legado de Francisco: Un pastor con "olor a oveja"
En esta semana, la comunidad creyente hace memoria agradecida del legado del Papa Francisco. Su magisterio ha recordado que la autoridad se mide por la capacidad de inclinarse ante la fragilidad.
Conceptos como la "Iglesia en salida", la ecología integral y la fraternidad universal (Fratelli Tutti) son la traducción actual del redil sin fronteras que propone Jesús. Francisco nos ha legado la urgencia de un liderazgo —ya sea docente, comunitario o familiar— que tenga "olor a oveja", alejándose de las figuras de museo para encarnarse en las periferias.
63ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones
La jornada culmina con un llamado a la oración por aquellos que sienten el susurro de la llamada divina. Se pide especialmente por los jóvenes, para que, con la magnanimidad de San Ignacio, tengan el valor de arriesgar su vida por el Reino, convirtiéndose en hombres y mujeres que escuchen antes que juzgar.
Oración por las Vocaciones 2026
“Señor de la Mies, te pedimos hoy por todos aquellos que sienten en su corazón el susurro de tu llamada. Envía pastores según tu corazón: hombres y mujeres que no teman la oscuridad de las periferias y que vivan con la alegría de saberse enviados por Ti. Fortalece la vocación de quienes ya te siguen, para que seamos siempre 'puertas abiertas' que faciliten el encuentro contigo. Amén.”
Evangelio Juan 10, 1-10
En aquel tiempo, dijo Jesús:
«En verdad, en verdad les digo: el que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas. A este le abre el guarda y las ovejas atienden a su voz, y él va llamando por el nombre a sus ovejas y las saca fuera. Cuando ha sacado todas las suyas camina delante de ellas, y las ovejas lo siguen, porque conocen su voz; a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños».
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron de qué les hablaba. Por eso añadió Jesús:
«En verdad, en verdad les digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos; pero las ovejas no los escucharon.
Yo soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos.
El ladrón no entra sino para robar y matar y hacer estragos; yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante».
Palabra del Señor
