“La justicia es reconstruir vidas”: León XIV ofrece un horizonte de esperanza en la prisión de Bata

En su única visita a un centro de reclusión durante su gira africana, el Pontífice recordó a más de 650 internos que el amor de Dios no excluye a nadie y que el pasado nunca debe robar el derecho a un nuevo comienzo.
22 de abril de 2026Radio KerigmaRadio Kerigma
Las palabras de León XIV han sido un bálsamo de esperanza para los reclusos pese a la lluvia  (@Vatican Media)
Las palabras de León XIV han sido un bálsamo de esperanza para los reclusos pese a la lluvia (@Vatican Media)

Redacción – En uno de los momentos más conmovedores de su tercer viaje apostólico, el Papa León XIV visitó este jueves la cárcel de Bata, en la región costera de Guinea Ecuatorial.

Ante una población de más de 650 reclusos, el Santo Padre pronunció un discurso centrado en la justicia restaurativa, afirmando que la verdadera misión de las leyes no es el castigo perpetuo, sino la reconstrucción de la dignidad humana. 

"Dios jamás se cansa de perdonar", aseguró el Pontífice, transformando por unas horas el ambiente de un recinto históricamente marcado por la dureza en un espacio de reflexión y compromiso renovado.

La elección de la prisión de Bata para este encuentro no fue casual. El recinto, capital de la provincia de Litoral, arrastra desde la época colonial una fama de severidad y condiciones críticas. Sin embargo, la llegada de León XIV buscó iluminar las "historias humanas" que habitan tras sus muros.

Justicia que sana, no solo que sanciona

Durante su intervención, el Papa fue enfático al redefinir el concepto de administración judicial. "Una auténtica justicia no busca tanto castigar, sino sobre todo ayudar a reconstruir la vida, tanto de las víctimas como de los culpables", señaló.

Para el Pontífice, no puede existir una justicia plena si no se contempla la reconciliación como meta final, invitando a las autoridades y a la sociedad a invertir en las potencialidades de cada individuo, independientemente de sus errores previos.

El testimonio de los reclusos

El evento contó con la participación de tres internos, cuyos testimonios impactaron a los presentes al reconocer el dolor causado por sus acciones y la búsqueda de una paz interior a través de la guía espiritual.

El director del centro, Reginaldo Biyogo Mba Ndong, subrayó que, pese a las dificultades, el compromiso de la institución es garantizar que cada persona conserve su dignidad y pueda emprender un camino real de reinserción social.

“El pasado no define el futuro”

Dirigiéndose directamente a los privados de libertad, León XIV los instó a no dejarse vencer por la desolación. "La vida no solo se define por los errores cometidos. Siempre es posible volver a levantarse y convertirse en una persona nueva", afirmó, alentándolos a aprovechar el tiempo en prisión para el estudio, el trabajo y la reconciliación personal.

Asimismo, agradeció la labor del capellán y de los agentes penitenciarios, recordándoles que su trabajo es vital para mantener encendida la "pequeña llama de esperanza" que Guinea Ecuatorial necesita de sus ciudadanos.

Un gesto de fe y madera

Como cierre del encuentro, el capellán de la prisión entregó al Papa una cruz de madera tallada por los propios internos, un símbolo del sufrimiento transformado en arte y devoción.

El encuentro concluyó con una oración comunitaria donde el Santo Padre pidió al Señor que "su misericordia abra siempre caminos nuevos" para quienes esperan una segunda oportunidad fuera de los muros de Bata.

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