Monseñor Enrique Pérez Lavado llega a los 75 años: Un legado de pastoreo ante el horizonte de la renuncia canónica

Al alcanzar la "edad jubilar", el tercer obispo de Maturín se prepara para cumplir con lo establecido en el Derecho Canónico, iniciando un tiempo de transición para la Iglesia local tras más de dos décadas de servicio.
Actualidad18 de abril de 2026Radio KerigmaRadio Kerigma
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El impulsor de las Pequeñas Comunidades en Venezuela inicia su proceso de retiro canónico

Maturín – La Diócesis de Maturín vive un momento de profunda significación histórica y eclesial. Monseñor Enrique Pérez Lavado, quien ha guiado el caminar espiritual de la capital monaguense como su tercer obispo desde el año 2003, ha alcanzado este 19 de abril de 2026 la edad de 75 años.

Este aniversario no solo marca un hito importante en la vida del prelado nacido en el estado Zulia, sino que activa el protocolo establecido por el Código de Derecho Canónico, que solicita a los obispos presentar su renuncia al cargo ante el Sumo Pontífice.

Se abre así un período de balance y esperanza para una Iglesia que ha florecido bajo su lema episcopal: "Pasce oves meas" es una frase en latín que significa "Apacienta mis ovejas"

La llegada de un obispo a los 75 años es un evento regulado por la norma universal de la Iglesia, específicamente en el Canon 401 §1, el cual establece que, al cumplir esta edad, el Obispo Diocesano debe presentar la renuncia de su oficio al Santo Padre.

El significado del límite canónico

Es importante aclarar que la renuncia no implica una salida inmediata. Según la praxis habitual, el Papa León XIV puede aceptar la renuncia nunc pro tunc (ahora para después), permitiendo que Monseñor Pérez Lavado continúe al frente de la sede como Administrador Apostólico o en plenas funciones hasta que se designe un sucesor. Este proceso busca garantizar una transición ordenada que no interrumpa los planes pastorales en curso.

Un legado de "Pequeñas Comunidades"

El paso de Monseñor Pérez Lavado por Maturín ha dejado una huella indeleble, caracterizada por la renovación parroquial. Bajo su guía, la diócesis adoptó un modelo de "Iglesia de cercanía", priorizando la creación de Pequeñas Comunidades Cristianas.

Este enfoque ha permitido que la fe llegue a los rincones más distantes de las barriadas de Maturín, convirtiendo a la parroquia no solo en un edificio, sino en una red de hogares en oración.

Entre sus logros más destacados se cuentan:

  • Impulso al Clero Local: El fortalecimiento del Seminario Mayor "San Pablo Apóstol" y la ordenación de numerosos sacerdotes autóctonos.

  • Institucionalidad: La consolidación de estructuras diocesanas y el fortalecimiento de la Curia.

  • Presencia Social: Un magisterio marcado por la defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a los más vulnerables en momentos críticos del país.

Hacia una nueva etapa

Mientras el Vaticano evalúa el futuro de la sede de Maturín, la feligresía monaguense se une en oración y gratitud. Monseñor Enrique Pérez Lavado, conocido por su carácter sereno y su profundidad teológica, representa para muchos la figura del "buen pastor" que supo navegar las aguas de la modernidad con fidelidad al Evangelio.

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