Más de 120 fieles se sumergen en la oración durante el Retiro Cuaresmal 2026
Radio Kerigma
Maturín – Con el firme propósito de "desarmar el corazón" y renovar la fe, un total de 129 personas pertenecientes a las seis comunidades misioneras de la Parroquia San Ignacio de Loyola de Maturín participaron este fin de semana en el Retiro Parroquial de Cuaresma 2026.
La jornada, que se desarrolló simultáneamente en dos sedes de la parroquia, contó con la conducción espiritual de los sacerdotes jesuitas José Javier Asarta y Miguel Centeno, quienes, junto al Equipo de Oración Ignaciana, guiaron a los fieles en un profundo itinerario de encuentro con el Señor.
El retiro inició luego de las 8 de la mañana con un solemne momento de entronización de la Palabra de Dios, donde el texto sagrado fue colocado en el centro de la asamblea como luz y guía del encuentro.
La reflexión central, animada por los padres Asarta y Centeno, giró en torno al pasaje de Lucas 9, 18-23, invitando a los asistentes a responder con honestidad a la pregunta de Jesús: “Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?”.

En sintonía con el Papa León XIV
La meditación se enriqueció con las claves del mensaje del Papa León XIV para la Cuaresma 2026, que este año pone el acento en la "sanación de las heridas sociales" y la construcción de la paz.
Los facilitadores subrayaron la importancia de que la espiritualidad ignaciana se traduzca en una "fe que hace justicia", especialmente en el contexto de servicio que viven las comunidades misioneras de la zona.

Tres momentos para el encuentro
Gracias a la metodología preparada por el Equipo de Oración Ignaciana, la jornada facilitó una experiencia espiritual progresiva a través de tres estaciones:
Oración Personal: Espacio de silencio para el examen de conciencia.
Pequeños Grupos: Intercambio de mociones espirituales entre los miembros de las comunidades.
Oración Comunitaria: Cierre litúrgico donde las intenciones particulares se fundieron en una sola voz parroquial.
Poesía y canto para el alma
El ambiente de recogimiento fue sostenido por una cuidada selección de cantos con toque cuaresmal, cuyas letras invitaron a la introspección. Asimismo, la jornada contó con un matiz místico al incorporarse la lectura de dos poemas del jesuita Benjamín González Buelta, los cuales ayudaron a los presentes a contemplar la presencia de Dios en la realidad cotidiana y en el rostro de los más vulnerables.
Al finalizar el encuentro pasadas las 12 del mediodía, los participantes destacaron la importancia de estos espacios de "parada en el camino" para fortalecer la identidad misionera de la parroquia y prepararse con un corazón renovado para las celebraciones de la Semana Mayor.
